9. Renacida  

 

Miraba la celda desde el piso de arriba, a través del cristal de seguridad

- Por encima de todo es un prisionero de guerra y no uno cualquiera

- Es demasiado joven... – Clark estaba tenso y negaba con la cabeza. Sabía que debía mostrarse inflexible - Aún es una niña...

- ¡Una niña capaz de capitanear un ejército para asaltar Isla Paraíso! Kal, no podemos asumir el tener a alguien como tú en el otro bando. Si la proteges ahora estarás poniendo en peligro todo aquello que prometiste defender. Dame veinticuatro horas con ella y te aseguro...

- ¡No! No tocarás a Kara, ¡es mi única familia!... Sé que estás furiosa pero eso no es una excusa para que acabes en la lista negra de Amnistía Internacional. Los prisioneros también tienen sus derechos...

- ¡Sí! Y mis hermanas también los tenían y los ciudadanos de este planeta también los tienen. Más vale un sacrificio a tiempo que la vida de miles de personas. Tú... No te puedes imaginar lo que es perder un hogar porque nunca has tenido ninguno...

Clark retrocedió con tristeza, ¿cómo Diana podía hablarle de aquella manera?, ¿acaso se estaba volviendo loca con el dolor?, ¿acaso acabarían perdiéndola también?

- No perderé a Kara. No cederé. Creo que podemos recuperarla. Tengo fe en ella – le respondió con amargura.

- Es peligrosa. No creo que seas el más objetivo para verlo

- Yo también lo veo y entiendo lo que Clark dice y creo que Kara no es un caso perdido – se adelantó Batman de entre las sombras – La he estado observando. Se quitará la vida antes de contarte nada. Hay que tomar otro camino

Diana aquí se tuvo que callar. Los miró alternativamente

- Queda bajo vuestra responsabilidad entonces

Cuando iba a salir por la puerta se volvió hacia Clark

- Tu compasión acabará enterrándonos a todos, Kal.

Después de que Wonder Woman se hubo marchado, Clark liberó su tensión en presencia de su amigo

- No la reconozco Bruce, se ha vuelto terriblemente cruel. Tengo miedo de que su odio sea más fuerte que todo lo demás

- El dolor se le ha agarrado a la mente pero se le pasará con el tiempo

- Tengo que alejar a Kara de aquí. Bruce, debo pedirte que te hagas cargo de ella. Siempre le he negado la posibilidad de un entrenamiento adecuado. Temía que se volviera demasiado poderosa antes de tiempo. Ahora sé que me equivoqué por completo, me siento responsable de no haberle dado un voto de confianza cuando pude...

- Hiciste lo que creías mejor. No tienes la culpa de que Luthor se te adelantara

- Necesita empezar de nuevo. A mí me entrenó Jor-el en la fortaleza pero eso a ella no le sirve, necesita un tutor, alguien que le inculque disciplina además de técnica. Y yo sé que no podría, me siento demasiado cerca para hacer lo que hay que hacer. Además, nunca ha confiado en mí.

- Ella es dura pero ambos somos supervivientes y sé cómo tratarla. Puedes estar tranquilo. Tú también debes recuperarte emocionalmente, nunca te había visto tan exhausto. Debes ir con Lois. Deja que yo me ocupe de Kara.

- Iré a verla antes de que te la lleves...

Cuando abrió la celda de alta seguridad sintió un peso mucho mayor que el de la puerta de acero que la clausuraba. Allí yacía el frágil cuerpo de Kara, sobre un colchón en el suelo, rodeada de oscuridad y consumida por la ausencia de kryptonita roja y la presencia de kryptonita verde en su sangre. Estaba recostada contra la pared y Clark se arrodilló a su altura.

- Kara... – le susurró

- Clark... – abrió los ojos – No dejes que me mate...

- ¿Quién?, ¿qué?

- Os oí hablar ahí arriba... – hablaba dificultosamente – Diana... No dejes que me mate. Yo no quería esto... Siento mucho haberte fallado

A Clark le pudo la mezcla de abatimiento, culpabilidad y afecto que sentía por la triste y maltratada Kara. La abrazó con fuerza mientras intentaba contener las lágrimas

- No tengas miedo, no dejaré que te pase nada. Te conseguiré ayuda

- No quiero ir con Batman. Quiero quedarme contigo. Clark, por favor...

- Kara, escúchame – se separó del abrazo y la miró a los ojos – Debes colaborar o no podré seguir protegiéndote. Debes ir con Batman y hacer lo que él te diga, debes respetarle. Al fin tendrás el entrenamiento que querías. Sé que conseguirás que me sienta orgulloso de ti

- Clark... No... Necesito... Necesito la kryptonita roja, seguro que tú sabes cómo conseguirla. Ahora mismo me acuerdo de demasiadas cosas, cosas allí en Argo City y aquí... Y esta kryptonita verde que usáis para controlarme, me está matando, Clark, tú sabes lo que hace, lo que duele... – se le agarraba del nacimiento de la capa en el traje y le miraba con desesperación

- Te sacarán de aquí esta noche, aguanta un poco. En cuanto a la roja no volverás a tocarla, es demasiado peligrosa. Lex nunca debió dártela y menos inyectártela en sangre como hizo antes de mandarte a combatir.

- Clark... No... Debes ayudarme...No puedes dejarme sufrir así

- Kara, lo siento, tengo que irme – luchando contra sus emociones se dio la vuelta y se dirigió a cerrar la puerta

- ¡Por favor! Por favor, te lo suplico... – Kara lloraba con desesperación

Clark cerró la puerta y la tensión le provocó un acceso de llanto que acabó con sus fuerzas y le impidió mantenerse en pie. Recostado contra la pared de acero se fue escurriendo hasta el suelo, arrastrando la capa, mientras se cubría el rostro con las manos. Kara y Clark se oían llorar mutuamente a ambos lados de la puerta, hasta que al fin quedaron agotados y poco a poco consiguieron calmarse

- Perdóname, Clark. Te prometo que me esforzaré

- Te quiero

- Yo también te quiero

- Cuídate, Kara

 

 

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